Rojas

1 Jul

Ya son más de veinte años,
ni las pandemias pudieron
apartarnos del cortijo
dónde se olvidan los miedos

Vuelvo a sentarme en el banco,
colinas de Moratalla,
solo quiero que no faltes,
esta cita está grabada.

Y Rojas, seguirá siendo
ese cruce caminos,
descanso para nostalgias,
una pausa entre destinos.

Allí nos vemos de nuevo
en la casa del mulero,
serás un año más viejo
y seguro que aún te quiero.
Los niños no serán niños,
habrá que prender el fuego,
reírnos con los recuerdos,
contar todo desde cero

Quizás mañana presentes
un nuevo amor, un amigo;
o deprimido te sientes
otra vez en el camino

Pero corren las sonrisas
detrás de una nueva pista,
se tejen nuevas madejas,
crecen en sus propias vidas.

Y Rojas seguirá siendo
ese cruce de caminos,
te quise, te odié, te adoro,
vuelve a encontrarte conmigo.

Allí nos vemos de nuevo
en la casa del mulero,
serás un año más viejo
y seguro que aún te quiero.
Los niños no serán niños,
habrá que prender el fuego,
reírnos con los recuerdos,
contar todo desde cero

Allí nos vemos de nuevo
en la casa del mulero,
somos bastante más viejos
y desde luego que os quiero.

No aguantes

25 Jun

No aguantes solamente,
disfruta sin medida los momentos dulces,
los pájaros piar desaforados,
el croar de las ranas y el murmullo
del agua a cada lado del camino.
Vendrá tras la otra curva
otro dolor, sin duda otra advertencia
de tu cuerpo diciendo.- pero ¿Y esto?
Pero no pierdas de vista el objetivo
que es seguir sonriendo a cada paso
por más que entumecido o dolorido.
Esto es la vida,
llorar, tal vez sangrar, más si sonríes,
ay, si sonríes
se te abrirán los ojos
a la cúpula viva que te cubre,
a la sonrisa cómplice de cada compañero.
No aguantes,
siente cada momento, cada dolor incluso,
como un nuevo recuerdo de estar vivo
que esto será tu vida,
lo que sepas sacarle a tu camino.

(A Rafa, que me acompañó un buen rato en mi camino)

Hasta que duela

13 Jun

Hasta que duela
cuando llegue de nuevo a la oficina
con temblor en las piernas y un recuerdo
palpitante y sonoro en la sonrisa.
Hasta que duela
nuestro somier gritando y los vecinos
golpeando las paredes
mientras vuelan
las horas al ritmo
de los cuerpos
Hasta que duela
caminar con sonrisa avergonzada
los pies casi temblando
y las rodillas
Ay las rodillas
la risa que te eleva desde el suelo
y el poso del placer acompasado
que me sella un recuerdo
que no cesa
de entregarme al placer de ese pasado
que atesoro este lunes apagado.

(A Gloria)

Vuela

30 Abr

Cuando nos conocimos,
en las horas más grises de mi vida,
y te sumaste al juego
de hacer girar las ruedas de molinos,
no creo que imaginases el futuro
y todos los momentos
que estos meses vivimos.
Recuerdo con tristeza
pero también con un poco de orgullo
la cena en barcelona,
las palabras sinceras
despejar el rencor que siempre pesa
y así librarme de él y abrir otro camino.

Resultó tan exótica,
tan fuera de lugar esa intención sincera
de honestidad, de conexión, de amor,
de vivir en el mundo
para sacarle un poco de lo bello.

Elegir las palabras bonitas,
dibujar los aprecios primero,
ser luciérnaga en angustiosas noches
de gris futilidad corporativa.
Hubo una conexión
extraña, inesperada
tal vez extemporánea o fuera de contexto
otra flor que aparece en el mundo
donde no esperas nada más que rocas
y desiertos de afecto.
Termina una aventura,
que terminen con ella sinsabores,
intrigas palaciegas, y pesares.
Y queden en el poso decantadas
las esencias de encuentros singulares.
Vuela mi amigo vuela,
que no estás ya enjaulado
y si te sientes solo
no temas,
también corro a tu lado y también creo
que aquello son gigantes y bien vale la pena
luchar con la belleza contra ellos.

Pandémico y demente

11 Dic

Sí, es cierto
que este domingo gris aquí encerrado,
pandémico y demente,
pendiente de este anexo de mi mano,
no es mi mejor momento.

Ni trabajo ni suerte,
las horas empeñados
en darle un contenido

a la ausencia de abrazos

y el flujo omnipresente
de voces, videos, memes
de estos deseos frustrados
que ocupa impenitente
todo este eterno espacio.


Mañana será viernes

o martes, jueves, lunes,

un día imaginario,

y aún mantendré mis ojos
puestos en la ventana,
en el solar, el banco
en el mañana ausente poblado de temores,
desconocido, amargo.

Qué extraña distopía,
sentir que nos convierten
en meras herramientas;
si privada la gente
de besos, de sonrisas,
de abrazo, roce y gesto
serán solo sus vidas
utilidad perdida.

Mañana será lunes,
o martes, jueves, viernes…
Abrázame con fuerza,
dame un beso,
rózame con tus dedos el dorso de la mano,
apóyate en mi hombro,
muéstrame tu sonrisa
y sea éste domingo,
pandémico y demente
una pausa perdida
y no una nueva vida.

Ese afán de ser buenos

6 Dic

En 1999 más o menos se nos dió una situación curiosa en la esculta. Entraron dos chavales con sus 14 años que iban a la misma clase, uno de ellos era bastante tímido, un poco apocado, diría; y el otro, en realidad también tímido, tenía un punto agresivo Dos formas que muchas veces parecen reflejo de problemas similares. La cuestión es que iban a la misma clase y no eran amigos precisamente, más bien, sin haber llegado a extremos, uno era víctima y el otro acosador.
Aunque la relación se veía o se intuía en detalles sobre cómo se trataban o no trataban, no pasó nada claro a mis ojos hasta el verano y en realidad no fue mucho más que dos miradas, una que amenaza, que sonríe con desprecio y otra que refleja un cúmulo de cansancio.
Me llevé al acosador a parte y tuve una conversación sincera con él, no sé si muy acertada pero sincera. Le dije.- Para mí esto es como un mundo ideal, una especie de experimento en el que nos tratamos bien por norma, en el que no acosamos, no insultamos, no subyugamos. Al contrario, nos apoyamos, nos sonreímos, nos queremos. Ojalá de este experimento nuestro que son los scouts salgamos asumiendo éste comportamiento como propio por toda nuestra vida, ése sería realmente el mundo mejor que buscamos. Pero aquí, hoy, mañana, estos 15 días, olvídate del mundo exterior, porque vais a trataros como si fuerais los mejores hermanos durante 15 días. Ése es el trato si te quieres quedar.

Durante los dos años siguientes no es que se volvieran íntimos, pero sus miradas… Sus miradas cambiaron, dónde antes había amenaza pasó a haber respeto, aceptación, cierta voluntad de hacer el bien y dónde antes había una mezcla de precaución y miedo pasó a haber paz y comprensión.
No sé qué pasó fuera, aunque tengo una idea, y creo que sembrar una pizca de voluntad de ser buenos es de las mejores cosas que hemos hecho nunca.
Buena Caza

Que ser padre era esto

3 May

Que ser padre era esto,
otra muestra de que aprender provoca
preguntas mucho antes que respuestas,
yo lo he empezado a comprender ahora

Que ser padre era esto,
un aluvión de dudas permanentes
que en vez de solventarse se acumulan
como si no supiese
que uno ha de soltar lastre
mental, si quiere fuerzas
para seguir bregando en el presente.

Tú cruzaste un océano
y siete mil kilómetros
y nos lanzaste al mundo
con pan para el camino
y capas para el frío.
Te miro cuestionarte
y me miro a mí mismo
cuestionarme igualmente y,
lo admito, me sonrío.
Que ser padre era esto, dudar,
aunque lo hicimos,
viviendo esos momentos
lo mejor que pudimos.
Y ese conocimiento,
y la sustancia imborrable de esa herencia,
es la fuerza primera,
que siempre nos alienta.

Tú cruzaste un océano
y siete mil kilómetros
para plantar tu huerto.
Que cuesta estar tranquilo y mirar adelante.
Que dudas ¿quién no?
Pero aunque yo sea, a veces,
tan rígido, tal vez, tan desagradecido,
corre a Santiago o busca otro destino.
No tengas dudas, madre,
te digo yo sin dudas,
que lo tienes de sobra merecido.

No sé vivir

13 Feb

Perdona si me ofendo
si no pude evitar que me subleve
la aguda realidad de tus palabras
pero niego la esencia
si eso fuera a implicar el cuestionarlo todo
Y el temor que imagino
en la sustancia misma de tu razonamiento.

Que somos como somos
y si sabemos vernos,
abiertos a los cambios, a las adaptaciones
no importan nuestros modos
qué son sólo pasado
ni aún pesan las costumbres
que compusimos bajo el peso de nuestras circunstancias
y han de cambiar mil veces
antes de contar nada frente a esos sentimientos.
Hoy abro la ventana
y es tu luz la que alumbra mi esperanza
y tú bien lo escribiste,
las primeras palabras que me me lanzaste al viento;
que es algo que se siente
explotar como un faro.
Y cuando nace
y en el contacto crece como una enredadera
que va alumbrando todo,
no siento otra importancia
que la de esa sustancia incomprensible
que tiene la potencia de ser motor de todo.

Y es por tu inteligencia,
la tierna inteligencia de discernirlo todo
de ver en cada extremo los detalles
Esa clarividencia que ahora me perturba
y hace temblar mi suelo,
es un halo que baña cada uno de tus gestos
es dulce y delicada cuando mueve tus dedos
que acarician y escrutan el dorso de mi mano
es curiosa y profunda cuando mueve tus ojos
y me miras dichosa o asustada
o a veces ambas cosas cuando volamos juntos.
Y claro que deseo conocer tu misterio
y me sorprendo ahora
dándote la razón si me mostré
egoísta y desinteresado,
¡no es cierto!
lo que hice no es cierto
si bien sí que lo hice.
Mi estupidez ni apenas representa
un ápice de toda esta esperanza
que tú me has puesto dentro.

Si me mostré egocéntrico.
No.
Déjame corregir las palabras erradas.
Sí, me mostré egocéntrico,
pero es solo una capa
de todas las absurdas capas que nos ponemos
para ocultar las taras,
cubrirnos los defectos.
No sé vivir, en realidad me dejo
llevar por un intenso deseo incontenible
de no dejarte ir lejos.
No sé vivir, en realidad me dejo
llevar por este tierno placer de conocerte
y añorar el contacto febril de nuestros cuerpos.

Lo malo era perderte

3 Sep

Que yo te quería entonces y te seguí queriendo, aún cuando nos miramos, esa última vez como pareja lo sabíamos de sobra.

Lo triste fue volver, esa última noche de propina, a conectar de nuevo como antes, entre tragos y tragos de cerveza.

Que me querías entonces y lo seguías haciendo, aún cuando nos miramos aquella última vez como pareja lo dudé tantas veces.

Lo triste fue volver, esa última noche de verano a descubrir mi error en esas dudas tantas y tantas veces repetidas.

Que estaba equivocado y que debía abrazarte y deshacerlo todo lo supe en unas horas.

Lo triste fue encontrarme con las llaves de un piso y de una vida cien mil veces peor que nuestra vida.

Lo malo fue perderte y descubrir entonces,
frente a ese carrusel de fotos del pasado girando en mi cabeza,
que yo era tan feliz aún solo con mirarte sonreír.

Lo malo era perderte, y lamentarlo de repente todo y no saber que hacer para enmendarlo y no querer poder rehacer mi vida sino desear tan solo, hacer girar el mundo, retroceder el tiempo el tiempo. darle la vuelta a todo lo que dije y no dije, lo que hice y no hice los últimos 10 años.

Sonreírte, dejarte, despedirte con besos, quererte sin decoro, atreverme, dormirme, admirarte, gustarte, compensarte los años apostados, pedirlo, decidirlo o asumirlo con gusto, decir fuerte me importa!, besarte sobre todo y bajo todo hace mucho más tiempo, servirte el café y dejar de putearte por tu enojo, añorarte sin odio, respaldar mis palabras con mis actos, recordar el propósito olvidado, quererte con arrojo y sin reparo.

Lo malo fue perderte y saber de repente, cuánto te echo de menos.

Abril no es primavera

25 Mar

Siempre he querido escribir una buena canción. Una buena canción es algo increíble si lo piensas, una pieza capaz de llenar un montón de momentos en la mente de un montón de gente. Imagino a un adolescente subiendo el volumen y deshaciéndose a gritos de una porción de su angustia; a un padre conduciendo tamborileando en el volante; a una chica corriendo mientras el tema la empuja un poco más lejos.

El problema para empezar a escribir una canción (dejando a un lado que sea buena) es que no tengo ni idea de música, así que a veces me pongo un tema una y otra vez mientras escribo algo, lo que escribo no es como si fuera una canción, en cierto modo, tal vez, es algo que nace de una canción, y tal vez de una canción un día nazca otra, y tal vez -demasiados tal vez- tal vez sea buena.

Abril no es primavera

Es un día de mierda en esta calle oscura
el gato sucio de pelo gris tupido
cruzando entre encogido y asustado
y los desaguaderos vomitando escoria
en la calle Oliver.

Es otra vez uno de esos días de mierda,
tu puño cerrado en mi pecho,
el velo de llovizna confundido
con mi propia miseria

Esperaste a que llegase abril
y abril no es primavera.

Esperaste a que llegase abril
y abril no es primavera.

Es un llanto infantil,
mientras la lluvia barre las aceras
recorrer de nuevo en la derrota los mismos callejones
dónde los surcos grises son fuga y son condena.

Debería haber parado
cuando aún sabía a dónde íbamos
pero cómo parar cuando no hay nada más

Mírame,
esto ha quedado,
debí parar pero el camino no se bifurcaba

Esperaste a que llegase abril
y abril no es primavera

Mírame,
no sabes dónde estoy
ya no hay caminos.

Esperaste a que llegase abril
y abril no es primavera.